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Fernando Feinsilber: “Con el amor por Vicentin no come nadie”

El economista y consultor político Fernando Feinsilber charló con Any Ventura y se refirió a la intervención del gobierno en la empresa cerealera Vicentin y al proyecto de ley para su expropiación.

“Vicentin fue fundado en 1929 como un almacén de ramos generales, entre el 29 y 2019 se convirtió en un complejo agroexportador”, explicó Feinsilber sobre los orígenes de la empresa y sostuvo: “es un conjunto de compañías que están integradas verticalmente: tienen desde la semilla hasta la botella del aceite a través de 22 empresas”. Además, indicó que de esas compañías, 10 son propias y 12 tienen una participación accionaria además de dos terminales portuarias. 

“Después de tantos años de gestión y posicionamiento sorpresivamente el 2 de marzo Vicentin paraliza sus actividades y alega estrés financiero, es decir, que no tienen liquidez ni plata”, explicó el economista y se refirió a que durante años distintas entidades bancarias le prestaron dinero a la empresa, “ni hablar de la gestión del gobierno anterior que le dio de un saque 300 millones de dólares”. “Esto le va a costar carísimo a esa gestión del Banco Nación”, agregó.

Feinsilber sentenció que no tiene “ninguna duda que ese crédito estuvo pedido por Macri” ya que Vicentín fue el principal aportante en la campaña electoral del PRO”. “Tanta plata, tanta productividad, tanta capacidad exportdoa tiene que haber sido malversada para terminar de esta manera”, ironizó. 

“Avalo la convocatoria de acreedores, es indispensable y avalo la intervención porque se va a caer inexorablemente porque va a cerrar sus puertas y va a dejar a miles de acreedores sin cobrar”, explicó y agregó: “los bancos se la van a arreglar, los que no tienen espalda son los cooperativistas y los productores”.

“Estoy convencido que nadie conoce los numeros internos y nadie sabe cuanto se llevaron sus socios”, indicó el economista y sostuvo que puede “entender que la gente se sienta afectada, lo que no puedo hacer es complacer el gusto de un montón de gente a la que Vicentín le metió la mano en el bolsillo”. “Esto terminaba en una quiebra lisa y llanamente”, agregó y explicó que la empresa “no puede pagar nada, tampoco puede garantizar la estabilidad de 6 mil trabajadores directo”.

“Con el amor por Vicentin no come nadie”, sentenció y sostuvo que la agroexportadora, “tampoco demostró su voluntad de pagar No hay alternativa”. “Deben demasiada plata, han perjudicado a demasiada gente. A esa gente hay que compensarla, es una gran cantidad de productores que produce para ellos y que no les pagó”, finalizó.